J.A.M.
Sí, pero no. Está comprobado que el tirón ya no es el mismo. El regreso de Enrique Bunbury a Salamanca no ha despertado excesivo interés. Si hace apenas tres años era capaz de congregar en el Multiusos 'Sánchez Paraíso' a más de 5.000 seguidores, en esta ocasión tendrá que conformarse con 2.000 incondicionales. Los datos no se equivocan. La venta de entradas no ha seguido el ritmo esperado. Tal vez el precio —35 euros— haya frenado el interés de muchos, o quizás el nuevo disco no llegue a convencer como los anteriores. Aun así, el cantante aragonés estará hoy en Salamanca para presentar "Licenciado Cantinas", su disco más latino.
Definido por el propio intérprete como un álbum "conceptual, narrativo y cinematográfico", este nuevo disco ofrece quince versiones de temas muy conocidos de la música latinoamericana —con firmas como las de Héctor Lavoe, Willy Colón, Agustín Lara, Rafael Otero o Atahualpa Yupanqui— en un intento por saldar una deuda pendiente con la música del otro lado del charco.
En esta selección, caben todos los sonidos, estilos y herencias: desde la salsa, pasando por el bolero o el tango, hasta llegar al tex-mex o el vals criollo. En definitiva, un compendio de músicas mestizas que trata de retratar a toda América Latina.
Pero junto a los temas de este nuevo trabajo —concebido no como algo pasajero, sino como un nuevo giro en su trayectoria musical—, Enrique Bunbury echará mano también de canciones emblemáticas de sus anteriores álbumes. Y en todos los casos, arropado por los integrantes de su nueva banda, "Los Santos Inocentes".