A.S.
La ciencia tiene un estrecho vínculo con los animales, debido a que gracias a ellos se pueden desarrollar numerosas investigaciones que después conllevan avances en el tratamiento de enfermedades. Por este motivo, una ciudad con tradición investigadora como Salamanca tiene que tener estos recursos asegurados y a mano de los científicos.
Para ello, la capital salmantina cuenta con tres animalarios, en el Centro de Investigación del Cáncer, en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León y en el edificio departamental de la Universidad de Salamanca. Más de 10.000 animales sirven de apoyo a estas investigaciones en estos tres centros.
No obstante, una mayor protección es la tendencia que está siguiendo la normativa de este ámbito en los últimos años, según Luis Muñoz de la Pascua, coordinador del servicio de Experimentación Animal de la Universidad de Salamanca, debido a que explicó a LA GACETA que "la burocracia y las restricciones cada vez son mayores en el uso de animales con fines científicos", mientras que ha recalcado que la investigación con animales es fundamental, puesto que "todos los avances que tenemos ahora se deben a que en años anteriores se hicieron investigaciones con animales, de ahí que sea clave para seguir avanzando en ciencia en la mayoría de los aspectos". Eso sí, Muñoz de la Pascua apuesta a que se "puede hacer investigación con animales respetándolos al máximo".