I.A.G.
El puente medieval de Alba de Tormes, las viejas infraestructuras que cruzan el río Huebra, las que recorren el río Alagón o el moderno puente de La Serna. Son algunos de los protagonistas de “Puentes singulares de la provincia de Salamanca”, la segunda parte de un proyecto editorial nacido hace cinco años y basado en el estudio de este tipo de infraestructuras en la provincia.
Editado por la Diputación salmantina, el libro ha contado con la colaboración de historiadores y técnicos como José Antonio Bonilla, Evaristo Rodríguez, Francisco Morales o Eduardo Azofra, que ofrecen su particular visión de algunos de los cerca de 500 puentes que existen en la provincia. “A pesar de tener un patrimonio amplio, con medio centenar de infraestructuras, tan sólo dos —el Puente Romano de la capital charra y el Puente Mocho de Ledesma— han sido declarados Bien de Interés Cultural.
Más información, en la edición impresa del viernes, 21 de enero