C.R.
El martes resultaba casi imposible encontrar una plaza de aparcamiento en los entornos de las calles Van Dyck y Fonseca, sin embargo este miércoles, en una jornada en la que la mayoría de los estacionamientos permanecieron libres, fueron muy pocos los que se animaban a dejar su vehículo en estas vías. La entrada en funcionamiento de las nuevas zonas de la ORA —Ordenanza Reguladora del Aparcamiento— consiguió que los conductores huyesen de las 21 calles de Garrido Sur y las cinco de San Vicente en las que ahora es necesario pagar por aparcar. Eso sí, muchos de los coches que permanecían en estas vías no contaban con el ticket preceptivo para evitar una sanción. Aún así, durante la mañana fueron escasas las multas que los controladores interpusieron por este motivo, aunque el Ayuntamiento precisó que no contemplaba un periodo de adaptación al nuevo sistema y que multaría a todos los vehículos que no cumpliesen con la normativa.
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