CASAMAR
El apoyo de los diferentes grupos políticos en el pleno que acogió este viernes Espeja a la concejal socialista María del Carmen Prieto hizo que finalmente la edil desistiera de presentar la dimisión que, tal y como aseguró, tenía intención de solicitar tras las presuntas amenazas que recibió su entorno familiar.
Visiblemente emocionada aunque sin titubeos, la concejala comunicó las circunstancias que rodearon al proceso de contratación de dos desempleados tras el que surgieron las presuntas amenazas y los reiterados ataques vandálicos que ha venido padeciendo el municipio con triste asiduidad desde aquel momento. Explicó como dos días antes de que se realizara el sorteo, en el que la suerte quiso que resultase elegido uno de sus hijos, "ya había un grupo que había venido al Ayuntamiento a reclamar lo del trabajo". El día del sorteo, cuando conoció que su hijo había sido finalmente uno de los elegidos, afirmó que se llevó las manos a la cabeza al presentir represalias.
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