CASAMAR
Caminando por las calles de La Alberca a últimas horas de la tarde, el caminante puede descubrir un tintineo de esquila vagando por toda la villa, un son metálico que va acompañado de una oración repetitiva. Ese murmullo al oscurecer en las calles de La Alberca transporta a los visitantes a tiempos del Medievo. Se trata de la "Moza de las Ánimas", un personaje que encarnan 12 mujeres cada año, una cada mes.
Esta tradición se pierde en los albores del tiempo, y trata de conmover a los vecinos a rezar por las ánimas que están en el purgatorio ya que según dicen "las del cielo no lo necesitan y las del infierno no lo merecen".
Cada tarde una mujer coge la esquila parcheada de tantos siglos siendo utilizada, y relata por las calles la petición de oraciones acompañada de la tres sacudidas de esa campana quebrada. Se trata de una tradición conservada en la villa, pero también supone un rito de devoción muy arraigada en la localidad. Ya que piden peticiones a las almas, y toman la esquila para pedir "mandas" o cumplir promesas por milagros concedidos.