CASAMAR
No nació en Salamanca, sino en Madrid. Pero cambió la capital de España por Peñaparda hace ya siete años. Desde entonces, no ha parado en su ahínco por reavivar las antológicas tradiciones charras que atesora el suroeste de la comarca de Ciudad Rodrigo. Desvela que su próximo proyecto que verá la luz será un libro de cuentos.
De Madrid a Peñaparda, justo lo contrario que la mayoría de los jóvenes ¿no cree?
Sí, tristemente, en estos momentos, entre los jóvenes, la vida en un pueblo no está valorada en su justa medida. Creo que piensan que fuera de las ciudades se están perdiendo muchas cosas. En lo que se refiere a mi experiencia vital, puedo decir que después de vivir mucho tiempo en Madrid me di cuenta de que no se tiene todo tan a mano como pueda parecer. Sinceramente, pienso que teniendo trabajo, la calidad de vida en los pueblos, en general, es mayor que la de las ciudades. Por eso hice las maletas y me fui de Madrid.
Lea la entrevista completa en la edición impresa de LA GACETA del lunes 31 de enero.