El Rey ha expresado un cierto lamento, al término de la sesión de apertura de la X Legislatura, por el hecho de que las palabras que pronunció en su discurso de Navidad se hayan "personalizado" en su yerno, Iñaki Urdangarin.
Don Juan Carlos se ha mostrado satisfecho por la buena recepción que las mismas han tenido en la clase política y entre los ciudadanos y él mismo ha reconocido que con ellas no hacía sino dar respuesta a lo que esperaba la sociedad, no obstante también ha mostrado un cierto malestar porque las mismas se hayan interpretado en una sola clave: la de su reconvención al marido de la Infanta Cristina por sus confusos negocios.
"No hay que personalizar", ha dicho, "y eso es lo que a veces hace la prensa. Pero bueno...".