La brecha social no tiene relación alguna con el género

15.04.2018 | 04:45
Joaquín Leguina

Los analistas norteamericanos Betty Hart y Tod Riesley realizaron (1995) un trabajo de un largo título (en español): "Diferencias significativas en la experiencia cotidiana de los niños pequeños".
La investigación estudió durante un año a 126 familias con niños de cuatro años y movilizó a un amplio grupo de estudiantes. Estos se limitaban a escuchar una hora (cada quince días) y a contabilizar las palabras que se pronunciaban en presencia de los niños. Los niños de clase cultural y económicamente baja escucharon durante ese año muchas menos palabras que los nacidos en un ambiente superior. Esas diferencias culturales producen lo que los autores llaman "La catástrofe temprana", concretamente, los niños de familias con más nivel económico y cultural habían escuchado una media de 48 millones de palabras, mientras que los niños de las familias en el otro extremo escucharon 13 millones.
Todos los progenitores se comportaban correctamente con los niños, pero según la visión de su propio mundo. Las familias con más poder adquisitivo instaban a sus pequeños a desarrollar capacidades analíticas, por lo que en sus conversaciones aparecía una mayor variedad de palabras. Por otro lado, los padres con menos estatus económico enseñaban valores como encajar en el grupo y obedecer, por lo que la gama de palabras se reducía mucho.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies