A la hoguera con las vanidades

14.04.2018 | 04:45
María Eugenia Bueno Pastor

La sociedad en la que vivimos ha relativizado todo tanto, que al final el individuo acaba creyéndose lo que no es.
Cuántos son los que conocemos que circulan por la vida ostentando títulos que no tienen, licenciaturas que no terminaron, másteres que no cursaron o cursos que realizaron de nombre pomposo y que cuando escarbas, ni son ni se les espera.
La realidad y la verdad es que uno tiene un título cuando se avala y se demuestra. Nada de cuanto se diga o se disculpe mitiga el agravio comparativo del usurpador de un título, carrera, máster, doctorado€Frente al que con trabajo, esfuerzo y dedicación puso en su currículum aquellos méritos que tanto le costaron.
El reconocimiento académico y social que supone una titulación superior y de máximo grado, hace que se pueda incurrir en una inadecuada vanidad y superioridad por parte de quienes los portan y por ende en una necesidad imperiosa de poseerlos por parte de quienes no los poseen. Resultado en ambos casos de falta de personalidad.
Las titulaciones son parte de la vida para aquellos que decidimos tenerlas pero, sin menos cabo de grandeza para aquellos que no las poseen. Pero esto parece que es fácil de decir y de entender por parte de quienes las tienen y se convierten en el oscuro objeto del deseo por parte de algunos que no las poseen.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies