Los visillos de Puigdemont

29.03.2018 | 04:45
Julián Ballestero

Los alemanes, que suelen comportarse como gente seria, tienen a veces detalles que nos hacen perderles el respeto. Lo de la funda de la almohada y las sábanas a cuadros blancos y azules tiene un pase, pero hombre, ¡poner visillos en la ventana de la celda de Puigdemont! Hace falta ser hortera.
Ahí, señora Merkel, pese a lo mucho que le estamos agradecidos por enchironar al prófugo, tendrá usted que admitir que han caído en el ridículo. Una prisión que se precie debe castigar al preso con el sol de la mañana en los ojos y ha de dejar entrar por entre los barrotes el aire gélido de la primavera teutona, que es como aquí lo peor del invierno. Los visillos y las ventanas de PVC parecen el detalle cariñoso de la abuelita y no son compatibles con el castigo merecido por los malhechores.
Dejando a un lado las cortinillas horteras, lo peor de la cárcel de Neumünster es que dan a los presidiarios la oportunidad de comunicarse por Skype. Ahora que todos los españoles estábamos celebrando con cava el no tener que soportar las estupideces del expresident al menos durante un par de meses, resulta que vamos a tener de nuevo a Puchi hasta en la sopa.
Mientras los españoles de bien nos preparamos para aguantar de nuevo la ´brasa´ del golpista de vocación, el Ministerio de Justicia alemán ha tranquilizado a sus incondicionales, que en Cataluña deben de ser por lo menos quinientos, los mismos que en estos últimos días ocupan sus desvelos en quemar ruedas, pegarse con los pánfilos de los Mossos, amenazar a los jueces y otros divertidos pasatiempos. Los puchidemonistas pueden estar confiados en la suerte de su amado líder, porque "el señor Puigdemont se encuentra bien en sus circunstancias y coopera en todo momento. Come, bebe y participa de la vida institucional", según el portavoz del ministerio.
Ya podemos imaginarnos a Carlos Flequillo Revuelto participando con entusiasmo en las asambleas de patio, donde se vota a cara de perro el turno en el comedor o el canal de la televisión en la sala de juegos, y se presentan los voluntarios para recoger jabones en el suelo de las duchas. Pero que tengan cuidado con tanta participación. El alcaide de la prisión no conoce las habilidades de Puchi, que en cualquier momento le puede montar un motín y proclamar la independencia unilateral del Módulo Tres.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies