El huerto

14.02.2018 | 04:45
Santiago Juanes

El Huerto de Calixto y Melibea era entonces el de la casa de Alfonso de Paradinas y desde él se veía la Casa de la Mancebía allá en el Teso de la Feria, cerca del cementerio judío, así que también se veía con claridad la marcha de las pupilas de la famosa tienda de carne al obligado retiro cuaresmal. Cuarenta días y cuarenta noches de parón laboral, ayuno y abstinencia. Algunos, con su sermón de aparato buscando el arrepentimiento y el ingreso en una casa de arrepentidas o quizá de meritoria en un monasterio fregando suelos y loza. Al frente de la comitiva, el Padre Putas y al final, seguramente, algunos alguaciles que supervisaban la retirada. Así, y limpiando a fondo los cacharros de casa para que no quedase resto de grasa, comenzaba la Cuaresma. A este ritual preciso y profundo de los chismes de cocina se refiere el Libro del Buen Amor del que fue copista el dueño del huerto, al relatar la batalla entre Don Carnal y Doña Cuaresma: no hago spoiler si digo que al final venció esta. También debió conocer ese huerto Fernando de Rojas, porque menciona la calle del Arcediano que da a él, como debió conocer la famosa Casa de la Mancebía aquel estudiante putero que fue Girolamo de Sommaia, quien apuntaba en su diario lo mismo las compras que las "visitas" a casas como la de la Tía Fingida de Miguel de Cervantes, donde aquella Esperanza se preguntaba qué tenían los hombres de Salamanca –se refería a los estudiantes, hombres de letras—que no tuvieran otros, si al final con ellos –recomienda—no hay sino "ser ángel en la calle, santa en la iglesia, hermosa en la ventana, honesta en la casa y demonio en la cama". Se tenía bien aprendida la lección la "sobrina". Ya lo advirtió Juan Fermoselle, conocido por Juan del Enzina, "comamos y bebamos y cantemos y holguemos, que mañana ayunaremos". Por honrar a "San Andruejo" se cometían todos los excesos posibles para atacar la Cuaresma bien provistos de grasa, vino y recuerdos, algo así como el Códex de hoy. Aúpa Derecho y ánimo, que el Lunes de Pascua está ahí con sus hornazos, que tiene su octava con el Lunes de Aguas y más hornazos. Pero para eso, aún queda.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies