Era un día de fiesta

20.12.2017 | 04:45
Era un día de fiesta

Eran las doce menos veinte cuando comenzó propiamente el acto de investidura de Ricardo Rivero como nuevo Rector de la Universidad de Salamanca. Un acto en el que se desviste a un santo y se viste a otro. Dos funcionarios despojaban de sus atributos rectorales a Daniel Hernández al tiempo que se los imponían a Rivero, ambos cara a cara. El Coro de la Universidad, dirigido por Bernardo García Bernalt, elevó varios grados la solemnidad del momento y me preguntaba cuántas veces habían ensayado esa acción los funcionarios para que no les temblase ni el pulso ni las canillas. Para entonces, Daniel Hernández ya había pronunciado su último discurso como Rector ofreciéndose al nuevo para lo que tuviese a bien recordando que un "ex" lo es para siempre, y en el Paraninfo había unos cuántos "ex" Rectores: Battaner, Gómez Asencio, Fermoso, Alonso y Berdugo, que podrían formar una comisión o algo parecido. Anoté la frase, que luego he visto que se ha aplicado con abundancia, de forma más reciente a la ruptura de Bustamante y Paula Echevarría. Sostiene el profesor Augusto Sánchez de Vega que el autor podría ser Calvo Sotelo, pero de lo que no cabe duda es de que esta frase no la dijo Unamuno, por increíble que parezca. Antes de la cita, Hernández proclamó que ese era un día de fiesta, pero a renglón seguido mencionó a Halmet, que no es, precisamente, una comedia ni la alegría de la huerta, aunque le dio cierto aire humorístico a la mención. Pero es verdad que era un día de fiesta, entre otras cosas porque hubo convite al final, al que mi dieta y convalecencia me impidieron quedarme.
El discurso del nuevo Rector tuvo momentos emocionantes, otros institucionales y otros reveladores de que proviene del ámbito del Derecho Administrativo, quizás también en un cariñoso guiño a Enrique Rivero, con el que compartí años atrás momentos "gourmet" inolvidables. Y así como a la Justicia se la representa ciega con un fiel, Rivero tendrá que hacer equilibrios con una balanza en la que haya en un plato tradición y en el otro, innovación. El consejero de Educación, que tiene nombre de actor, Fernando Rey, abogó por romper la frontera entre Ciencias y Letras, que creo que escribí aquí mismo hace algún tiempo. El mundo al que vamos lo exige, como el tiempo que encaramos reclama templanza. La Navidad son días entrañables y familiares, y la familia es un lugar peligroso, según el propio consejero. Su discurso y el modo en el que lo dictó provocaron que nadie echase de menos a Juan Vicente Herrera. Silvia Clemente, Josefa García Cirac, Javier Iglesia, Alfonso Fernández Mañueco, Bermúdez de Castro, María Jesús Moro, José Luis Mateos€hubo la justa representación política, lo cual me pareció bien; el protagonista era el que era, y punto, con un futuro ante sí lleno de retos que él mismo se impuso y otros, que le van a venir. Y sí, como cerró Daniel Hernández su discurso: "siempre con la Universidad, siempre con el Rector", una frase que quizá no iba solo dirigida a la comunidad –que no familia—universitaria. De entrada, ese día supimos que en los últimos diez años hemos perdido un 14% de universitarios y estamos entre los que menos hemos perdido de las universidades de la Comunidad después de la de Ávila. Es un dato de ese mismo día.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies