Al lío

24.04.2017 | 04:45
Al lío

Ya está aquí el Lunes de Aguas, empedradito de hornazos, como lo estaban aquellas empanadas que servían en las casas de los ricos y canta Matías García, el cura poeta, en su poemario "El País Charro". "Empedraditas de lomo, estrelladitas de huevos". Nuestro Luciano González Egido sostiene que lo relativo al hornazo entra en el reino de la magia: "Al salir del horno, el hornazo ha adquirido el dorado tentador y crujiente de los manjares cardenalicios?" Bocado de cardenal. Estamos, de alguna manera, en su territorio, pues el hornazo era el obsequio que se ofrecía al fraile que había predicado en Cuaresma y le era entregado el Lunes de Pascua. Bien conocen en Ciudad Rodrigo, donde se hacen extraordinarios hornazos, a aquel predicador, Fray Gerundio, del que escribió el Padre Isla, que tenía por costumbre salir a pedir limosna con la justicia y recogían hornazos. Si caía en gracia vendía los sobrantes tras regalarse bien los días de Pascua. El hornazo de este día es mucho hornazo. En algún papel de 1910 leí "todo mal emplazo mientras haya hornazo". Si Egido metía en el reino de la magia el horneado del hornazo, Luis Maldonado, uno de los referentes culturales del pasado siglo en Salamanca, lo introdujo en la corte de la mitología en sus "Memorias": "Dionisio saca el gran hornazo de la cesta y Baco echa mano de la panzuda bota". Hemos subido en la escala (scala coeli) y el hornazo ha pasado de ser bocado de cardenal a manjar de dioses, del Olimpo, nada menos. Por encima no queda sino la república de las letras, de la literatura, con la que Fernando Rodríguez de la Flor interpreta a Salamanca. Al hornazo se han rendido desde Lope de Vega a Cela, que ya es decir. No hay mucho más por encima.
El Lunes de Aguas es la octava del Lunes de Pascua. Sería de aguas por algún rito purificador relacionado con ellas. Lo siguen practicando en el río Gamo los mozos de Alaraz y hoy se venera a un Cristo de las Aguas en Vega de Tirados, donde todos esperamos que concluyan de una vez las obras del restaurante de Juanma Rivas y ver los resultados. Dicen que en la capital las mozas de la Casa de la Mancebía remontaban las aguas del Tormes en barcas engalanadas con ramas (rameras), que evocaban el regreso de la naturaleza. Volvían tras la Cuaresma al oficio. Y la Inquisición sin decir nada. Recientemente he leído a Ángel Vaca citar un documento de José Iglesias de la Casa (Poeta Iglesias) en el que sostiene que las putas cruzaban las aguas, pero por el puente y para escuchar misa de Pascua en la Catedral. Que eso provocase alguna fiesta es posible, pero ya me gustaría conocer el alcance de esta mandando quien mandaba. Da igual, porque aquí lo que importa es que hay que salir al campo y comer el hornazo.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155 Fax admon. y publicidad: 923 258404
Aviso legal  |  Política de cookies