Un corazón distinto

11.04.2017 | 04:45
Marta Robles

Carmen Chacón tenía 46 años. Solo 46. Y un hijo de 8. Y muchos amigos de distintos ámbitos. Los tenía en la política, cuya primera línea abandonó, para volverse a la militancia y no perder las convicciones. Los tenía en el mundo de Derecho, de todas las clases, abogados, jueces, fiscales y docentes, con los que compartía, departía y se mostraba siempre como fue: clara y directa, sin perder el punto de mira, ni tampoco el sentido del humor. Y los tenía también en el ámbito de la comunicación, donde muchos enemigos de sus tiempos más arriesgados, cuando tuvo a bien romper algunos protocolos establecidos para las mujeres en los espacios más masculinos la dieron "per devant y per derrere", que dirían en su Cataluña natal. Carme era catalana, aunque también charnega, española y universal. Y una mujer con una decisión admirable. Tanto como para ser capaz de vivir la vida sabiendo que se la jugaba a cada instante, por esa cardiopatía suya, pero sin permitirle a sus pulsaciones que le marcaran el ritmo. O lo que es lo mismo: apostó por vivir con total y absoluta intensidad, pese al corazón del revés que le había correspondido en el reparto y a la limitación de tiempo que le suponía. Yo habría hecho lo mismo. O habría querido hacerlo, que no significa que me hubiese atrevido. La valentía de vivir a veces nos lleva al borde de la temeridad. A asomarnos al abismo de puntillas. Carme vivió con ese punto de osadía constante del que solo ella era consciente.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155 Fax admon. y publicidad: 923 258404
Aviso legal  |  Política de cookies