Adou, el niño de la maleta

14.03.2017 | 04:45
Marta Robles

Estamos acostumbrados a ver de todo. El dolor es rutina, el placer es rutina, el asombro es rutina" escribe Luis García Montero, en el prólogo del libro "Me llamo Adou". En él se cuenta la estremecedora historia, real, del viaje de un niño, en una maleta, para reunirse con sus padres en nuestro país. Seguro que recuerdan su foto, la que recogió el escáner del puesto fronterizo del Tarajal, en Ceuta, que dio la vuelta al mundo el 7 de mayo de 2015. Pero el hecho no es más que la anécdota de una historia demasiado frecuente en la que miles, millones de personas se arriesgan a cualquier cosa para tratar de alcanzar una vida mejor. Como la familia de Adou, el niño de la maleta. El viaje interminable de su padre –aún inconcluso– le lleva primero desde su Costa de Marfil natal a Senegal, pasando por Ghana, Burkina Faso y Mali, los países para los que no necesitaba visado por el acuerdo entre la Comunidad de Estados de África Occidental.
Sus problemas, comienzan en Mauritania, donde entra ilegalmente, cruzando en barca el fronterizo río Senegal, tras una estancia de película de terror donde el hacinamiento, la escasez de comida, la persecución de la policía y de los cazadores humanos son una constante. Tanto que, al final, es expulsado y obligado a regresar a Senegal. Poco después reincidirá en su intento y logrará alcanzar Nuakchot, la capital de Mauritania, e integrarse en una comunidad de marfileños en la que trabajar y pagar el dinero exigido por los traficantes de hombres.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155 Fax admon. y publicidad: 923 258404
Aviso legal  |  Política de cookies