Eurovisión: antes, ahora y nunca

14.05.2016 | 04:45
Juan Antonio García Iglesias
Juan Antonio García Iglesias

Hoy toca Festival de Eurovisión, que desde Estocolmo nos ofrece la oportunidad de cambiar de conversación. Solo por eso bienvenido sea en su sexagésimo primera edición. Su historia empezó el 24 de mayo de 1956 en Lugano (Suiza), fecha y lugar del primer Festival, desde entonces hasta hoy echen cuenta de lo que ha llovido. Han pasado sesenta años y otros tantos festivales... más el de hoy, que hace el número sesenta y uno. España debutó cinco años después con Conchita Bautista en Can- nes, siendo este acontecimiento un síntoma „otro más de los muchos que comenzaban a sentirse„ de nuestra presencia en Europa, tan precaria en aquellos tiempos que apenas se notaba.
La Europa de ahora nada tiene que ver con la de entonces (partida en dos, una al Este y otra al Oeste del telón de acero, que vivían su existencia de espaldas la una de la otra) ni la España de ahora con la de entonces, que tenía sus cosas buenas y malas, porque no todo era malo, ni siquiera casi todo. Quien la vivió lo sabe, aunque se lo calle.
Ya nos tenían en cuenta de los Pirineos hacia arriba y poco a poco íbamos entrando muy ordenada y disciplinadamente en la dinámica europea, en unos casos a golpe de emigración, en otros no, y cualquier evento que nos sacaba de la rutina lo vivíamos con espíritu triunfante. De esto se encargaba la propaganda del régimen dándole bombo y platillo con extraordinaria eficacia.
Antes se vivía este Festival como algo relevante que venía a romper nuestra rutinaria existencia, por lo que se recibía con enorme expectación. El primer episodio sonado de este Festival lo protagonizó Juan Manuel Serrat en 1968. Elegido para representar a España, aceptó, como no podía ser menos, pero con la condición posterior de cantar en catalán. La condición, que la puso casi en vísperas de la celebración, no se aceptó y buscaron a toda prisa a un sustituto, encontrándolo en una jovencita de nombre artístico Massiel, muchacha que no solo cantó con mucho desparpajo, sino que, además, ganó el Festival. Aquello fue apoteósico.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155 Fax admon. y publicidad: 923 258404
Aviso legal  |  Política de cookies