Ni argumento ni razón

14.05.2014 | 04:45
Juan Antonio García Iglesias
Juan Antonio García Iglesias

Confundido ando entre tantos sabios argumentos y razones de peso con los que todos nos acribillan para convencernos de lo bueno que es uno, lo malo que son los demás y llevarse así el ascua a su sardina, o sea, el voto a su partido.
Asombrosa viene resultando la capacidad de esta gente, toda ella aspirante a escaño o comparsa, de mantener sin enmendar todo un criterio contradictorio con la realidad misma, la que ellos ofrecen de forma cotidiana en su día a día, que también es el nuestro porque no hay manera de separar la acción política de sus consecuencias, que inciden directamente en el devenir de la vida, por lo que no es fácil argumentar razones cuando lo que dicen a su favor o en contra de los demás poco tiene que ver con lo que vemos a diario. Pues aún así no callan, siguen, insisten, no cejan en su intento de sobrevivir como sea. El panorama está difícil y hay que superarlo. El caso es repetir hasta convencer, sí, convencer, pero ¿a quién y de qué? Aquí está la dificultad. Además, ¿con qué y cómo? porque se oye cada cosa..., entre lo inverosímil, lo indecente, lo grotesco, lo zafio, consecuencia todo ello de no tener nada que decir y verse en el trance de tener que decir algo.
En todos los partidos hay gente preparada y culta, con criterio propio de las cosas, gente responsable, tal vez no tanta como sería deseable, pero la hay. Pues bien, ¿qué piensa esta gente cuando en un mítin oye bobadas solemnes de sus candidatos y, además, las tiene que aplaudir a rabiar? Es algo difícil de entender, menos entendible resulta cuando le toca decirlas y las dice como si le salieran del alma, y aun menos todavía cuando realmente del alma les sale.
Solo entonces entiendo el descrédito de las campañas y veo para qué sirven, campañas que no llegan a nadie porque a nadie interesa lo que en ellas se mueve, a nadie fuera del entorno de los que las protagonizan, y me explico que a un porcentaje bastante alto del pueblo soberano se le preguntara y no supiera la fecha de las elecciones. Hace cinco días así era, y sin embargo hace también cinco días, casi el cien por cien de esta misma gente sí sabía la fecha, el lugar y la hora de la final de la Champions; y que otro porcentaje igualmente alto no tenga idea hoy de a quien votar.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA

La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155 Fax admon. y publicidad: 923 258404
Aviso legal  |  Política de cookies