M.G.Z.
La mayor parte de los escenarios de un crimen cuentan una historia en la que intervienen personajes y conflictos, y en todos ellos hay un comienzo, un desarrollo y una conclusión. El pasado viernes, cerca de la calle Herbrand Street de la capital londinense, tuvo lugar un suceso que todavía no se ha resuelto.
La jornada se prestaba idónea para llevar a cabo el maquiavélico plan. Amaneció con frío, nublado; un típico día londinense. Minutos antes de las siete y media de la mañana, la salmantina Ana Hernández salía de su casa para ejecutar su idea. Poco rato después, la “operación” estaba en marcha. Las personas que se dirigían a sus trabajos por esa zona de Londres se dieron un gran susto. En una callecita se toparon con lo que recreaba el escenario de un crimen. Una cinta precintaba el sitio exacto donde se había producido el fatal acontecimiento y una silueta dejaba claro que una desgracia había tenido lugar aquella mañana del 6 de mayo.
Sin embargo, había una pista colocada junto al lugar “vigilado” que dejaba entrever cuál había sido la razón del acontecimiento. “It’s a crime not to give me an opportunity”. Es decir, “es un crimen que no me den una oportunidad”. Debajo... la dirección de una página web: www.anahernandezgarcia.com
Comenzaron las preguntas: ¿quién es esa mujer? ¿es la víctima o el verdugo? ¿será un crimen pasional? ¿celos? ¿ajuste de cuentas? La razón era bastante más sencilla que todo eso. Ana Hernández, salmantina de 28 años, buscaba una oportunidad para trabajar en su sector: la publicidad. Después de haber probado suerte en una pequeña agencia de Bristol y de estar dos semanas en prácticas en la prestigiosa firma “McCann Erickson”, la joven volvía a encontrarse en la calle y con un futuro laboral incierto. Era momento de ponerse manos a la obra e idear algo que llamara la atención de la gente.
¡Y vaya si lo hizo! La propia agencia de publicidad recogió en su twitter que se trataba de una de “las más originales” estrategias de trabajo que habían tenido y felicitaban a la autora por ello. Además los periódicos londinenses también se hicieron eco de la noticia y la calificaron de realmente “ingeniosa”. Las redes sociales no tardaron en hablar de esta iniciativa e incluso la salmantina logró felicitaciones desde Miami. Nunca un “crimen” fue tan aclamado.