J. LORENZO
Tarde muy a tener el cuenta de Javier Castaño en su cuarta feria importante de la temporada, en la que ha vuelto a dar un paso adelante, pese a no cortar ningún trofeo.
El charro mostró una magnífica imagen en su primer toro de la tarde, de Cuadri y de nombre "Comerciante", en su comparecencia en la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, donde hacía diez años que no actuaba. El torero salmantino se mostró tremendamente sólido y firme en una faena que fue construyendo poco a poco a base de disposición, mando y entrega . Un trasteo estructurado con la mano diestra con el que logró captar la atención de respetable, que no pidió la oreja para el torero salmantino porque emborronó su obra con los aceros con un pinchazo, una estocada y tres descabellos. Aún así le obligaron a saludar montera en mano una vez arrastrado el astado de Celestino Cuadri.
Con su segundo oponente, Castaño firmó un trasteo de gran exposición y riesgo. Otro toro de Cuadri, llamado "Colladero" que no dio ni una solo opción y vendió muy caras las embestidas. No le importó al torero salmantino que asentado, responsabilizado y muy consciente de lo que se jugaba ante el público maestrante tiró de raza y valor para jugarse la vida en un meritorio arrimón. En el quinto toro fue silenciado pero se llevó el beneplácito y el reconocimiento del público maestrante.