En palabras de su abogado, Dennis Rodman está "arruinado" y "extremadamente enfermo" después de una brillante carrera como profesional de la NBA. Atrás han quedado sus años de gloria con los Chicago Bulls, donde se unió a Michael Jordan y a Scottie Pippen para llevarse tres de los cinco anillos de campeón que tiene en su palmarés. Ahora sus problemas pasan por la manutención de sus hijos y su exmujer, a la que le debe tanto dinero que podría ir a prisión si no hace frente a la deuda.
El representante legal de Rodman, Linnea Willis, asegura que su cliente no puede hacer frente ni a sus propios gastos mensuales, por lo que considera imposible cumplir con los 5.000 dólares mensuales que debe abonar cada 30 días por un tercer hijo de otro matrimonio, y por los 4.500 dólares de manutención para su mujer.
La extrema enfermedad a la que se refiere el abogado en los documentos presentados ante el juez se derivan de la adicción al alcohol que durante años ha padecido el exjugador de la NBA.