N.L.
Don Carnal llegó pisando fuerte a la capital aunque perdió algo de fuelle con el paso de los días a favor de la espectacular fiesta del Carnaval del Toro. A pesar de ello, fueron muchos los que este sábado, se escondieron bajo uniformes de policía o de mariquitas, pelucas de colores, looks de los años ochenta, más maquillaje del habitual para pasarlo bien por los bares y discotecas del centro de la ciudad.
El jueves, sin duda, se llevó la palma en lo que a afluencia de gente se refiere. Los estudiantes no fallaron a la noche salmantina y llenaron los locales de ocio nocturno con la originalidad en los disfraces, el colorido y la simpatía por bandera. El viernes, en cambio, la fiesta decayó a favor de las calles de Ciudad Rodrigo.
La llegada del sábado animó algo más el festejo del carnaval aunque sin llegar a llenar los locales como en años anteriores. Destaca además, que muchos optaron por disfraces menos elaborados pero más cómodos que otras veces y que fueron muchos los que optaron por hacerlo con un poco de aquí y un poco de allá de lo que tenían por casa y muy pocos los que ni siquiera se disfrazaron.
La zona de Gran Vía y la plaza de Monterrey fueron de las más concurridas durante toda la noche en la que muchos aprovecharon para despedirse del carnaval ya que una vez pasado el fin de semana y con la vuelta a la rutina no se espera que tanta peluca y tanto maquillaje fuera de lugar se vuelva a repetir.