Antoni Tàpies, uno de los grandes artistas españoles del siglo XX, ha fallecido este martes a los 88 años. Muere un año y medio después de inaugurar la remodelada Fundación Tàpies, su último gran acto público, en el que su estado de salud ya era bastante precario: le costaba andar (siempre tenía que ir acompañado del brazo por su mujer Teresa) y apenas podía oír.
Tàpies era el último superviviente de la generación de Dau al Set y llevó la abstracción a otra dimensión con una fuerte carga filosófica y simbólica, estampando cruces y demás iconos que se han convertido en su seña de identidad.
A pesar de su delicada salud, Tàpiesdonde seguía produciendo lienzos y lienzos. Cuadros matéricos, que bebían directamente del informalismo de los 60, pero absolutamente vigentes en pleno siglo XXI. Después, esos lienzos los exponía en su tradicional muestra otoñal en la galería de su hijo, Toni Tàpies, según recoge elmundo.es.