A PIE DE CALLE

Tijeras en alto

07.12.2011 | 13:38

Dos semanas después de las elecciones, los ciudadanos esperan anuncios grises del próximo Gobierno presidido por Mariano Rajoy. No hay duda, habrá recortes, y de los duros. Desde las elecciones, una idea está clara: la situación que hasta ahora era complicada, se tornará aún más difícil. Que la crisis está afectando más a los que menos tienen, es indudable; pero también lo es que hasta ahora, los que menos tienen, no han quedado desamparados. A partir de ahora, todo es incertidumbre, no se sabe qué va a pasar con aquellas personas en difícil situación y que pueden verse aún más desprotegidas si cabe. Y no hay peor Gobierno que aquel que abandona a los que menos tienen.

A pesar de la escasez de declaraciones de los dirigentes "populares" desde las elecciones del pasado día 20, todo parece indicar que los recortes que aplicará el Gobierno de Mariano Rajoy se elevarán hasta los 40.000 millones de euros. Dicho así, esta cifra parece pequeña, pero supone nada más y nada menos que el 4% del PIB. Para hacernos una idea: toda la Sanidad pública representa más o menos unos 65.000 millones de euros anuales; es decir, los recortes que prevé Rajoy se acercan, en términos absolutos, a la financiación de toda la Sanidad pública. Otra partida presupuestaria de claro carácter social, la de las prestaciones por desempleo, ronda los 30.000 millones de euros. En estos momentos, deberían ser partidas presupuestarias, junto a la de Educación, intocables para cualquier Gobierno porque ahora es cuando las personas necesitan de unos servicios públicos de calidad y amparo institucional.

Pese a la necesidad de mantener y fomentar unos servicios públicos esenciales tales como Sanidad y Educación, las Comunidades Autónomas han empezado con sus recortes en estos ámbitos. Castilla y León no es una excepción a los famosos recortes. Esta misma semana, el Consejero de Educación de la Junta de Castilla y León ha reconocido que, pese a cumplir los requisitos, 377 estudiantes de la Universidad de Salamanca se van a quedar sin beca "por los recortes presupuestarios". Pero estos casi 400 estudiantes, son "sólo" un tercio de los más de 1.200 de toda la comunidad que se quedarán sin la beca que les corresponde. Parece que la línea seguida por la Junta de Castilla y León será la que predomine, por desgracia, en todo el territorio nacional durante los próximos años.

Una vez rota la disciplina marcada por Rajoy de no elaborar los presupuestos autonómicos hasta pasadas las elecciones, las comunidades gobernadas por los conservadores están con las tijeras en alto, dispuestas a recortar en todo y a todos, socavando así la posibilidad de salir de esta crisis con crecimiento económico y cohesión social. Madrid, Cataluña y Galicia han abierto la veda, pero el resto ya están afilando sus tijeras. Pese a todo, no hay que decaer en el intento de demostrar que otra salida, más social, es posible para salir de esta crisis; de lo contrario, estaremos entregando el Estado de Bienestar a los culpables de la crisis: los especuladores.