R.D.L.
"Lo peor no ha llegado". Así de explícito fue este lunes Ernesto Ekaizer durante la conferencia "España y la crisis: ¿sobrevivirá el euro?", organizada por el Foro-Gaceta en un abarrotado salón de actos de la Junta de Castilla y León, y alertó de que España aún no está intervenida pero lo estará porque, según su explicación, para poder reducir la prima de riesgo tendrá que pedir ayuda al Fondo de Rescate Europeo. "Si España tiene que firmar ese memorándum, entonces las condiciones serán más duras aún", advirtió.
Apuntando con el dedo a los culpables de esta situación, Ekaizer repasó las causas de la crisis financiera, económica y social que atraviesa España, que calificó de "histórica", ya que sus consecuencias sólo son comparables a la "Gran Depresión".
Según el periodista especializado en economía, Alemania es en buena medida culpable de la situación. "Los alemanes impulsan la idea de que la crisis española está motivada por su incapacidad para asignar los recursos, cuando realmente son los inversores alemanes quienes acrecientan la burbuja inmobiliaria española", aclaró Ekaizer y añadió: "Los despilfarros no son la raíz de la crisis, sino la disminución de la recaudación fiscal y el aumento del desempleo". Por eso, el periodista y escritor afirmó que se ha "estafado" y se ha "engañado" a los ciudadanos. Y es que, como recordó el conferenciante, Alemania fue el primer país en incumplir el pacto de estabilidad y ahora impide que el Banco Central Europeo ayude a España.
El planteamiento del euro como un matrimonio indisoluble entre países y los constantes planes de austeridad que no han tenido efecto fueron otros de los argumentos utilizados por Ekaizer para explicar cómo se ha llegado a esta situación crítica en la que, según el periodista, "la gente quiere ver a los culpables en la cárcel".
Al respecto, Ernesto Ekaizer se refirió a la "peculiar" crisis de Bankia, agudizada por su fracasada salida a bolsa que hizo que la entidad utilizara a sus clientes para colocar sus acciones e incluso la ministra Elena Salgado obligó a las grandes empresas de país a salvar a la entidad. El resultado: "Un homicidio por imprudencia o negligencia", afirmó.