L.R.
La UDS sigue a la espera de que la jueza que lleva el caso dictamine de una vez que el club ya puede disponer de los 600.000 euros que le corresponden de la LFP, un dinero que se antoja imprescindible para liquidar a la plantilla antes del 30 de junio y evitar así el descenso a Tercera.
El problema es que los días siguen pasando y esa cantidad no llega. Los administradores, de hecho, aguardarán hasta el lunes nuevas noticias del juzgado y, si no las tienen, plantearán a la UDS la necesidad de estudiar otras medidas urgentes por si éstas no llegaran.
Los administradores tienen sobre la mesa algunas soluciones que, no obstante, se antojan poco viables: pedir un adelanto a los accionistas (Pascual, Hidalgo o Silvestre Sánchez) con garantías de devolución; o incluso hacerlo a través de un llamamiento a la afición.
Por su parte, la Unión sólo maneja a día de hoy otra solución: la venta anticipada de abonos. Una medida que, siendo realistas, se antoja precipitada puesto que no hay proyecto que ofrecer a la afición para incitarla a que se abone. Pero de la forma que sea, el club precisa casi 400.000 euros para ´liquidar´ a la plantilla.
Respecto a los accionistas, Pascual no está en condiciones de adelantar dinero e Hidalgo tampoco está por la labor hasta saber si se va a hacer cargo del club o no. La ´tercera vía´, empleada en numerosas ocasiones, es Silvestre Sánchez Sierra. El empresario, escaldado por haber adelantado dinero en anteriores ocasiones, se desmarca: "Yo no voy a poner una gran cantidad de dinero. Puedo ayudar con 25 o 30.000 euros, pero no con más. Ya he perdido demasiado hasta ahora", explica.