JAVIER HERNÁNDEZ
El préstamo que la UDS solicitó hace años al Banco Castilla y que fue avalado, en forma solidaria, por Juan José Hidalgo y Juan José Pascual, vence el mes que viene, por lo que la entidad bancaria procedería a ejecutar embargos contra Hidalgo, que se ha quedado ‘sólo ante el peligro’ después de que Pascual se declarara en situación de insolvencia.
El informe concursal reconoce hasta tres deudas con el Banco Popular. Una principal por valor de 2.056.000 euros más 452.000 euros en intereses y recargos. Otra deuda de 210.000 euros más 62.000 en intereses y recargos y una tercera de menor cuantía: 95.000 euros más 19.000 de intereses. En total, unos 2,8 millones de euros avalados por Hidalgo y con una fecha tope: el 16 de junio de 2012.
Las cantidades referidas al préstamo están incluidas entre los créditos ordinarios -son susceptibles de una quita del 50%- mientras que los intereses y recargos se incluyen en los créditos subordinados: los últimos en pagarse y también con quita.
Hasta ahora el club había ido prolongando este compromiso durante años, amortizando pequeñas partes del crédito y renovando las pólizas con los recargos correspondientes, pero un nuevo aplazamiento se antoja complicado. El propio Hidalgo lo sabe, puesto que una de esas tres partes de las que se compone la deuda con el Popular (antiguamente Castilla), venció en octubre de 2010 y hace varias semanas que ya se ordenó su ejecución, de ahí su enfado.
UDS, administradores y, por supuesto, Hidalgo, intentarán demorar la ejecución lo máximo posible y ganar tiempo en busca de la fórmula para reemplazar a Hidalgo al frente de ese aval, condición exigida por el empresario para hacerse cargo del club.