L.R.
Después de varias semanas de disputas en los juzgados, la UDS ya dispone de 200.000 euros para, a partir de la próxima semana, pagar parte de los 3 meses de retraso que arrastra en el pago en las nóminas de la plantilla y empleados del club.
Esta cantidad es la mitad del dinero que debería haber ingresado el club hace meses procedente del G-30 (correspondiente a los derechos televisivos de Segunda), y que había sido embargado por Hacienda. Los 200.000 restantes (hasta completar el total, 400.000), calculan los administradores, estarán disponible en pocas semanas, pues ya ha cumplido el plazo para que la propia Hacienda recurriera la sentencia judicial que daba la razón al Salamanca.
De momento, la ´primera´ mitad ya ha sido transferida, por lo que se espera que la próxima semana el Salamanca ya se pueda hacer cargo de un porcentaje de las nóminas pendientes, aunque el club (los administradores, mejor dicho), tiene que atender antes, si las hubiere, deudas con Hacienda y Seguridad Social, pues tienen un privilegio especial a la hora de cobrar durante el proceso concursal.
Los propios administradores tienen intención de retrasar el cobro de sus salarios (por ley deberían ser los primeros en percibir el sueldo) para atender las necesidades de los jugadores, que llevan tres meses sin ingresar un solo euro.
Con esos 400.000 euros totales procedentes del G-30, la Unión no podrá acabar la temporada, ni siquiera pagar los atrasos, pero al menos sí tranquilizará los ánimos de la plantilla.