Alberto Contador no sólo será sancionado por dos años y desposeído de sus triunfos en el último Giro de Italia y en el Tour de 2010. El ciclista de Parla podría sufrir un serio reves económico: el 70% de la ficha del corredor, el porcentaje fijo que estipula el reglamento para estos casos. En el caso de Contador, se trata de una cifra récord: 2.485.000 euros.
A ello habría que sumarle que el ciclista español es uno de los mejores pagados: cinco millones anuales. Una lujosa nómina que dejaría de ingresar porque la normativa UCI establece que un equipo no debe pagar a un corredor suspendido. De hecho, Contador aún tenía pendiente de cobro 1.500.000 euros del equipo Astaná, que interrumpió sus pagos al conocer la noticia del positivo.
A ello hay que sumarle que los ingresos por los contratos de publicidad privados quedarían en el aire, las costas del juicio -otro medio millón- y todo lo que ha invertido en la defensa, estimado en otro millón de euros. Ni siquiera 'devolver' sus logros deportivos, como el triunfo en el Tour 2010 o el Giro 2011, puede compararse con el perjuicio en la nómina.
En definitiva, la sanción a Contador podría suponerle al ciclista una pérdida de 10 millones de euros, según recoge elmundo.es.