Novak Djokovic defenderá su corona en el Abierto de Australia el domingo (9.30 horas) ante Rafael Nadal tras derrotar a Andy Murray, por 6-3, 3-6, 6-7(4), 6-1 y 7-5 en uno de los mejores encuentros de la historia reciente del torneo. El tenista de Belgrado disputará su tercera final del torneo -ganó en 2008 y 2011- y la séptima de un Grand Slam -ha perdido dos, ambas contra Federer en el US Open-.
Cuatro horas y 50 minutos horas de un tenis memorable, de un drama con todos los componentes propios de una batalla a cinco sets entre dos de los mejores tenistas del mundo, de alternativas constantes, altibajos, dudas, un barullo de energías transmitidas de la pista a la grada, de la grada a la pista, un acto de fe, recordaron que en Australia, el primer Grand Slam del curso, el que dicen menos importante porque aún quedan tres por delante y por lo precipitado de su ubicación en el calendario, ofrece siempre algunos de los instantes más bellos de este deporte. Novak Djokovic y Andy Murray electrificaron el Rod Laver Arena en la segunda semifinal del torneo. Otra velada imborrable, a la altura de las protagonizadas por Nadal ante Federer y Verdasco en 2009, como aquella entre el suizo y Safin en las semifinales de 2005. Elmundo.es