J.H.D./ENVIADO ESPECIAL A PAMPLONA
Los aficionados de la UDS desplazados a Pamplona aguardaron a los jugadores unionistas a la salida de vestuarios para mostrarles su malestar y exigirles explicaciones a la situación por la que atraviesa el equipo.
Se vivieron alguna escenas de tensión, puesto que los ánimos estaban caldeados tras la derrota, aunque la mayoría de los seguidores sólo querían conversar pacíficamente con los jugadores. Fue el capitán Sito Castro el primero en salir del vestuario para dar la cara ante los seguidores que, entre lágrimas, le mostraban su malestar.
"No hay derecho a esto. Me he gastado ochenta euros para ver esta mierda", decía algún seguidor. Sito Castro tuvo que responder a las acusaciones sobre las salidas nocturnas de sus compañeros y la afición agradeció el gesto del capitán, que pidió calma y apostaba a quien quisiera cogerle el guante que "este equipo va a terminar estando arriba".
El panorama en Tajonar era desolador. Seguidores de diversas edades lloraban y gritaban su indignación. Algunos más calmados, otros más calientes que no quieren ser fotografiados. El momento más tenso se vive cuando aparece Iñaki Muñoz en escena. Agarrones, gritos y la presencia de la Policía Nacional para evitar males mayores.
Las decenas de seguidores abandonan las instalaciones de Tajonar y rodean el autobús del equipo. Desde fuera increpan a algunos de los jugadores con insultos y gritos de "iros de fiesta". Marcos Márquez intenta ser conciliador y cruza frases con parte de la afición, pero también se lleva algún que otro insulto.
Desde el interior del bus Balta contempla atónito la que se está montando fuera y decide bajar para hablar con los seguidores. El principal reproche de estos vuelve a ser el de los excesos nocturnos y que ni él, como entrenador, ni el club, los haya atajado con duras sanciones. Balta intenta exculpar a sus jugadores diciendo que han sido ocasiones aisladas, pero el público no lo ve así.