J.H.D.
Cuando un equipo hace llorar de desesperación a sus aficionados significa que, de algún modo, ha tocado fondo. Después de trece jornadas de caída libre el Salamanca se ha estrellado con el suelo y el suelo en el descenso. Salvo sorpresa, la Unión estará este domingo en la peor situación clasificatoria de toda su historia. Nunca desde 1923 la UDS ocupó un puesto tan bajo en la tercera categoría del fútbol español como el que ocupará este domingo después de perder, una vez más, frente al filial de Osasuna.
Le urgen tanto al Salamanca los resultados que lo mejor sería seguir sus partidos a través del teletexto, porque sólo importa el resultado, pero hay que reconocer que ayer el equipo dio la cara. Fue claramente superior a Osasuna durante la primera mitad, saltó con la caraja tras el descanso y volvió a desquiciarse cuando se encontró con superioridad numérica. El análisis objetivo del partido dice que la Unión no mereció perder. En la primera parte tuvo varios aspectos a destacar: presión más arriba, participación en el repliegue de medios y extremos y buena circulación por bandas. Con estas tres pinceladas el Salamanca generó ocasiones para haberse marchado por delante en el marcador. Dos remates de Marcos Márquez -un buen cabezazo y otro en la frontal-, un balón que le sacan sobre la línea a Javi H. y un jugadón de Sito Castro en el que el gallego se emocionó demasiado, quiso marcar el gol de su vida y disparó al palo corto en lugar de dejarla atrás para Márquez. En la segunda mitad, más ocasiones claras como otro buen cabezazo de Márquez que supera al portero y se va fuera cuando ya se cantaba el gol o un mano a mano de Sergio García cuyo dispara rechaza Elías. Conclusión: la UDS tuvo más oportunidades que de costumbre, pero no metió una, por lo que falló en el área rival.
Lo peor es que también falló en el área propia porque en la reanudación del partido, en apenas dos minutos llega el gol del Osasuna en una mezcla de falta de tensión o despiste. No fue la única. La velocidad de Manuel puso en jaque a los centrales unionistas cuando los retó en carrera, pero ese fue casi, en exclusiva, el recurso ofensivo de los rojillos.
Con el marcador en contra la UDS acosó al filial navarro, al que la posesión le duraba un suspiro. Balta quemó sus últimos cartuchos y acabó jugando con defensa de tres, Borrego clavado arriba para el juego aéreo y un De la Nava que gozó en esta ocasión de 30 minutos, pero no hay manera. El Salamanca se vuelve de vacío de Pamplona y la situación es de alerta roja, pero rojo incasdencente.
Jugando mal pierde. Jugando regular -porque jugar realmente bien es hacer lo adecuado en cada momento para ganar- también pierde. La herida es más profunda de lo que parece y ya no se alivia con paños calientes. La primera consecuencia ha sido el despido de Balta.
FICHA TÉCNICA
Osasuna B: Elías, Eslava, Navarro, Gonzalo, Marcos, Raoul, Castiella (Rubio, 64), Omar (Casi, 88), Bari, Calderón y Manuel (Mariano, 78).
UDS: Bernabé, Sito Castro, Ibán Cuadrado, Paco Borrego, Andrés, Iñaki Muñoz (Carlos de la Nava, 63), De Lucas, Sergio García, Jeremy Lempereur (Sergio Ramos, 85), Marcos Márquez e Igor (Javi Hernández, 21).
Árbitro: Sánchez Rico (Catalán). Mostro amarilla a Raoul (min. 11), Sito Castro (min. 61), Andrés (min. 69), Ibán Cuadrado (min. 75), Mariano (min. 92). Expulsó a Eslava (min. 77)
Goles: 1-0: Bari (min. 48)