Ahora bien, el tiempo se utiliza como moneda de cambio para evitar la superpoblación, de ahí que la gente adinerada pueda vivir para siempre (por el contrario, los pobres han de negociar para que prosiga su existencia). Will (Justin Timberlake) es un hombre sin recursos que logra acceder al mundo de los ricos. Después de ser acusado falsamente de haber cometido un crimen, decide huir, secuestrando en su camino a una joven heredera(Amanda Seyfried). Ambos intentarán destruir la corrupción del sistema.
Este thriller de ciencia-ficción es el cuarto largometraje de Andrew Niccol, el director de Gattaca y el Señor de la Guerra.