TRISOL
Un nuevo ataque, presuntamente producido por lobos a falta de la confirmación oficial de la Junta de Castilla y León, dejó este martes medio centenar de ovejas muertas en el término municipal de Villaflores.
El rebaño compuesto por cerca de 300 ejemplares y que estaba en un redil en la zona del Pozuelo, a unos tres kilómetros del pueblo, sufrió el segundo incidente en menos de un mes después de que los lobos acabaran con otras 40 ovejas en la finca Mazores Nuevo el 18 de agosto.
Los cadáveres quedaron esparcidos por caminos y campos en un radio de unos cuatro kilómetros mientras que durante todo el día los ganaderos afectados, vecinos de Poveda de las Cintas, buscaron sin descanso el resto de ovejas vivas que habían huido de la sangrienta escena.