M.D.
La progresiva desaparición de profesionales en el ovino continúa en la provincia de Salamanca. Los datos de la Junta son claros. Si en agosto del año pasado estaban registradas 2.241 explotaciones salmantinas, en la actualidad esta cifra ha bajado a 2.070, 171 menos en apenas medio año, una bajada preocupante y que evidencia los problemas del sector. La falta de rentabilidad en muchos casos y los sacrificios que exigen, sobre todo las ovejas de aptitud lechera, están obligando a abandonar a muchos profesionales salmantinos.
La consecuencia inmediata a este descenso de las explotaciones es que la cabaña de animales en Salamanca ha bajado a niveles desconocidos hasta ahora. En la actualidad, el censo de la Junta recoge 404.226 ejemplares, un 17% menos de los que había en 2009. No obstante, en la sección territorial de Agricultura y Ganadería se confía en que a partir de ahora la situación se estabilice y que esta tendencia a la baja se frene.
Los datos de Salamanca, similares a los de Castilla y León e incluso a los del resto de España, han llevado a la Junta a plantearse la necesidad de tomar medidas que puedan favorecer a los ganaderos de ovino. En este sentido, la consejera Silvia Clemente trasladó en la reunión que mantuvo recientemente con el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, la necesidad de un apoyo especial para el sector, que es uno de los "olvidados" por la reforma de la PAC planteada por Bruselas.