I.A.G.
Pocos músicos pueden presumir de ser tan polifacéticos como Alberto Martínez. Y es que, además de ser el batería de The Krazy Band, este extremeño es licenciado en flauta travesera, profesor de música, actor de doblaje —se está formado en la Universidad de Zaragoza— y estudia canto lírico en el Conservatorio de Ávila. Una vida estresante que le hace feliz, a pesar de lo complicado que a veces le resulta "encajar" sus diferentes aficiones.
La agenda de este joven es tan apretada que, además de hacer hueco para ensayar con sus compañeros de The Krazy Band, tiene que buscar tiempo para tocar con su otra banda de música latina, Canorok, y con la Joven Orquesta de Bandas Sonoras de Zaragoza, donde toca la flauta travesera. Por si esto fuera poco, en la actualidad también prepara el estreno de "Las Bodas de Fígaro" —donde actuará como barítono— en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca.
La pasión que Alberto tiene por la música es la misma que sienten el resto de sus compañeros. Así, Felipe, que estudió guitarra clásica en el Conservatorio de Salamanca, también da clases de música, mientras que David —que procede de una familia de músicos— empezó de muy niño a "trastear" con la guitarra y con apenas 13 años ya estaba haciendo sus pinitos en una orquesta. Muy joven también se inició Fernando en este mundo. De hecho, con tan sólo 19 años, el actual bajista de la banda creó su primer grupo, "Quince años después". Después de algún tiempo desconectado de la música, ha retomado —y con qué fuerza— los escenarios.